Cuidar, proteger y aprovechar
En esta breve entrada intentaremos definir estos tres conceptos, averiguar que perspectiva nos deparan ante las situaciones sobre las que se proyectan y conocer que efectos producen en el medio en el que actúan.
Cuidar es el concepto que, más genéricamente, podríamos calificar de altruista. Es la manifestación desinteresada de afectos y pulsiones, encaminada a procurar una mejora en la situación, a todos los niveles, de aquello sobre lo que se proyecta.
Proteger tiene un sentido de librar de males, amenazas o peligros. Es un intento de procurar placidez en cualquiera de sus formas.
Aprovechar significa, para nosotros, una acción o intención cuya existencia es debida a un interés en obtener beneficios o mejoras para el sujeto aprovechante.
Cuidar convierte en preponderante nuestra tendencia a conectar desde nuestra vertiente más desinteresada. Nos transforma en inductores del bienestar ajeno y también del propio. Propicia una perspectiva considerativa de aquello sobre lo que se proyecta.
Proteger nos proporciona un punto de vista discriminativo, ya que, previo a su ejecución, discrimina aquello que considera necesariamente evitable entre un conjunto de realidades.
Aprovechar es un acto netamente divisivo, en el sentido que separa afectos (en el sentido de cuidar) y ventajas (en el sentido de beneficiarse).
Cuidar, proteger y aprovechar nos aproximan a realidades de distinta índole. Cuidar nos acerca a mejorar algo. Proteger nos conduce a juzgar algo. Y aprovechar nos lleva a desconectar (en el sentido de separar afectos y ventajas) de algo.
Comentarios
Publicar un comentario